Paisaje
Mi semejante. Él.
La palabra colocada en el espacio perfecto de nuestras
respiraciones.
La delicada transparencia de su cerebro
El vacío
Las vueltas alrededor de lo esencial.
¿En dónde se hallará entonces?
¿Dónde?
Afuera interior Dentro exterior
Dos cuerpos que se balancean y se esconden detrás de esa
columna negra
en su territorio ella avanza sobre el silencio
Las puertas blancas. Mi oscura manera de amarte.
El olor perfecto de tus dedos.
Ella no sabe lo que le ocurre
En sólo cuatro días todo pudo suceder.
Todo
ya pasó.
Vivir con el inconsciente en permanente contacto con la piel
¿La historia Antes y Después de Él?
Ella se recuesta
Él jamás la dejará.
Ella lo sabe. Abre la puerta.
Busca ese olor.
¿Qué pasa con mi piel, dice Ella, que no puede viajar por
otras, por ninguna?
Llagas que no permiten continuar este viaje.
BERGER, Tatiana. En: Preludio. Lima, 1996. p.7