Putis: además de la masacre...violencia sexual


Uno de los principales hallazgos de la CVR, fue señalar el impacto diferenciado de la violencia en las mujeres, que se tradujo principalmente en la violencia sexual que ellas sufrieron. Con los datos y testimonios recogidos por la CVR se logró visibiizar que la violencia sexual fue utilizada como parte de la estrategia antisubversiva de las Fuerzas Armadas peruanas contra la población civil  y de otro lado, fue una forma de dominar y castigar de los grupos subversivos, desde el machismo y prejuicios de género inmersos al interior de éstos.
Por otro lado, la CVR señaló que los casos de violencia sexual ocurridos en el Perú entre 1980 y 2000 fueron de tal magnitud que configurarían crímenes de lesa humanidad, por tener un carácter generalizado en algunos casos y sistemático en otros.
La violencia sexual contra las mujeres se dio simultáneamente con otras situaciones de violaciones de derechos humanos. Según la base de datos de la CVR en 16 casos de masacres registradas’, se ha podido señalar indicios, pruebas y testimonios de sobrevivientes que dan cuenta de que antes de las ejecuciones, las mujeres fueron violentadas sexualmente. En todos ellos los responsables son las Fuerzas Armadas.
El Caso Putis pertenece a esta lista. En esta comunidad, efectivos del ejército también cometieron violaciones sexuales contra las mujeres antes de la masacre. Una de los sobrevivientes señaló en su testimonio:
“Allí había unas 100 personas, quienes durmieron allí esa noche. Recuerda que los militares separaron a las chicas más jóvenes de alrededor de 15 años, las que fueron llevadas a la escuela.  Algunas de ellas eran casadas. La declarante recuerda que en la madrugada siguiente las jóvenes contaron que las habían abusado, refiriéndose a que habían sido violadas sexualmente. A las 6 de la mañana llegaron los militares de la base de Putis, entregaron palas y picos a los hombres ordenándoles que cavaran huecos para hacer sus casas. Los hombres, quienes también se enteraron de las violaciones, obedecieron porque los militares los apuntaban con sus armas…huyó con destino a San José y después de caminar cinco minutos escuchó la balacera”
En este contexto, otra sobreviviente ha señalado que cuando era niña, de 13 años apenas, fue apartada de quienes iban a morir para usarla de cuartel en cuartel hasta hacerle envidiar la suerte de quienes, al menos juntos, murieron.
Según fuentes de la CVR de las 123 personas ejecutadas extraoficialmente: 55 eran mujeres y 58 varones. De estas, ocho mujeres eran menores de edad y por lo menos cinco madres de familia fueron ejecutadas junto a sus hijos menores de edad. Es muy probable, que muchas de ellas hayan sido víctimas de violencia sexual.
Las mujeres peruanas afectadas, han sido las principales actoras del proceso de reconstrucción de la memoria, brindando sus testimonios ante la CVR. Sin embargo para ellas fue - y es - muy difícil contar sus propias historias de violencia, por la vergüenza, miedo y culpa que sienten en un contexto social que juzga su comportamiento y no las reconoce como víctimas de violencia sexual.
Es preciso señalar que en contextos de conflicto armado se exacerban patrones de discriminación de género, por lo que los cuerpos de las mujeres se convierten en campos de batalla y trofeos de guerra.
En este contexto debemos ser vigilantes a los actuales procesos de Justicia y reparación, y exigir que respondan adecuadamente en el menor tiempo posible a las demandas de las y los afectados de Putis, así como de todas las víctimas del conflicto armado interno.

Víctimas

Mayores de
edad

Menores de
edad

Total

Hombres

57

11

68

Mujeres

47

08

55

Total

104

19

123

Fuente: Lista de víctimas elaborada por la CVR

Lima, 21 de agosto de 2008.
Coordinadora Nacional de Derechos Humanos
DEMUS, Estudio para la Defensa de los Derechos de la Mujer.